Es una caminata espectacular de 60 Km que te lleva al misterioso refugio de los Incas. Se trata de un enorme complejo arqueológico, con partes aún escondidas por la frondosa vegetación, situado en los alrededores del Apu Salcantay y al borde del Cañón del Río Apurimac. Disfrutará de vistas espectaculares así como de flora y fauna.
Salimos de madrugada desde Cusco o el Valle Sagrado en nuestro transporte privado. Bajaremos por el valle de Limatambo, con una espectacular vista al nevado Salcantay, para luego cruzar el río Apurimac. Pasaremos el pueblo de Curahuasi con sus campos de anís, nos detendremos en Sayhuite, para apreciar una piedra que, a modo de maqueta tallaron los incas el Tahuantinsuyo. Luego de 4 horas aproximadamente llegaremos al pueblo de Cachora desde donde empezaremos a caminar. Caminaremos al comienzo por pendientes suaves hasta Capuliyoc, al borde del cañón del Apurímac y con una espectacular vista a los nevados. Desde ahí, empezamos a bajar al interior del cañón hasta llegar a nuestro primer campamento en la comunidad de Chiquisca. Desde el comienzo del camino empezaremos a ver a lo lejos las ruinas de Choquequirao.
Luego de un delicioso desayuno, reiniciaremos nuestra caminata en bajada durante 40 minutos hasta llegar a un puente peatonal que cruza el río Apurímac, desde donde empezaremos a subir por una pendiente pronunciada pasando luego por Santa Rosa. El camino se pone más suave hasta llegar a nuestro segundo campamento cerca de las ruinas de Choquequirao.
Este día lo dedicaremos a recorrer los diferentes sectores de este espectacular complejo arqueológico y el bosque de nubes en el que se encuentra. Acamparemos en el mismo lugar que la noche anterior.
Temprano en la mañana emprenderemos la caminata de regreso por un camino de bajada hasta llegar al río Apurímac. Luego de darnos un refrescante baño en sus transparentes aguas y almorzar, subiremos un poco hasta llegar a nuestro cuarto campamento en Chiquisca.
Luego de un rico desayuno, comenzaremos con la última parte de nuestra caminata, por una pendiente pronunciada en subida para continuar por un camino más suave hasta llegar a Cachora donde nos esperará nuestro transporte para llevarnos de vuelta a Cusco.